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Al cerrar

Cerrar caja al final del turno

El cierre no es sólo contar el efectivo: es dejar el turno cuadrado y con constancia de quién hizo qué. Hecho bien, la mañana siguiente no empieza con una discusión.

Antes de cerrar

Comprueba que no queda ninguna mesa con la cuenta abierta y que la cola de preparación está vacía. Una cuenta abierta al cerrar es una consumición servida que nadie ha cobrado, y aparece al día siguiente sin nadie que la recuerde.

Cuadrar el efectivo

El cierre compara lo que el terminal dice que debería haber con lo que hay contado. Anota la diferencia si la hay, aunque sea pequeña y aunque no sepas de dónde sale: una diferencia registrada se puede investigar, y una que no se anota desaparece.

Los cobros por móvil van aparte

Lo que los clientes pagaron desde su teléfono entró directamente en tu cuenta bancaria, no en el cajón. Aparece en su propio apartado y no debe cuadrar contra el efectivo. Confundir las dos cifras es la causa más habitual de un descuadre que no existe.

Qué queda guardado

La sesión de caja conserva quién la abrió y la cerró, las ventas del turno, los movimientos y la diferencia final. Ese registro es el que sirve para revisar un turno concreto semanas después.

Antes de darlo por hecho

  • Ninguna mesa con la cuenta abierta.
  • La cola de preparación, vacía.
  • La diferencia de caja, anotada aunque sea cero.