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Durante el servicio

Usar la pantalla de cocina

Los pedidos pagados entran solos en la pantalla de cocina, en el orden en que se pagaron. Nadie los teclea ni los transcribe: es la misma información que introdujo el cliente, sin un paso intermedio donde perderse.

Qué se ve y en qué orden

La cola va por orden de llegada, del más antiguo al más nuevo. Cada tarjeta trae el código de recogida, la mesa cuando la hay, los productos con sus opciones y el tiempo que lleva esperando. El tiempo es la información que más se mira en hora punta: es lo que dice a quién hay que atender ya.

Marcar en preparación y listo

Al empezar un pedido se marca en preparación, y al terminarlo, listo. Ese cambio llega al móvil del cliente en el momento, así que puede venir a recogerlo sin preguntar en barra. Marcar «listo» algo que aún no lo está es lo que hace que la gente se agolpe otra vez en la barra.

Cuando falta un producto

Si algo no se puede servir, márcalo agotado desde la propia pantalla: desaparece de la carta al instante y deja de entrar en pedidos nuevos. Para el pedido que ya está pagado, habla con la mesa y resuelve el cambio o la devolución; el agotado no modifica lo que ya se cobró.

Pausar la entrada

Si la cocina se satura, puedes pausar la entrada de pedidos nuevos. La carta se sigue viendo, pero no se puede empezar un pago. Es preferible a acumular una cola que no se va a poder servir en un tiempo razonable.

Si se va la conexión

La pantalla reintenta la conexión sola y recupera lo que haya pendiente al volver. Mientras tanto, sigue con el procedimiento de siempre del local. Nada de lo ya pagado se pierde por una caída de red.