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Puesta en marcha

Personal y permisos

Cada persona entra con su propia cuenta y ve sólo su puesto. No es burocracia: en un turno cargado, una pantalla con opciones que no te tocan es una equivocación esperando a pasar.

Los cinco perfiles

«Administración» llega a todo, incluida la configuración del local. «Encargado» gestiona el día a día y autoriza lo que necesita permiso. «Cocina» y «barra» comparten las pantallas de preparación y canje. «Puerta» sólo abre el control de acceso. Quien tiene un puesto de pantalla no entra al panel de gestión, y al revés.

Dar de alta a alguien

Se hace desde el panel, en la pantalla de usuarios: nombre, correo y perfil. La contraseña se genera y se enseña una sola vez, así que cópiala en ese momento y entrégasela a esa persona por un canal que no quede escrito en el grupo del turno.

El PIN del TPV es otra cosa

La contraseña abre la sesión; el PIN identifica quién hace cada operación en el terminal durante el servicio, sin cerrar y abrir sesión cada vez. Se asigna desde el panel, y no debe quedar apuntado junto a la pantalla.

Bajas

Cuando alguien deja el equipo, quítale el acceso el mismo día. Su histórico de operaciones se conserva —hace falta para cuadrar la caja y para cualquier revisión posterior—, pero su cuenta deja de abrir nada.