Durante el servicio
Cobrar y llevar la cuenta de una mesa
En una mesa hay dos formas de terminar: pagar en el momento desde el móvil, o ir anotando y pagar al final. Brío admite las dos, y lo importante es que **nunca se mezclan**.
Pagar desde el móvil
El cliente escanea, pide y paga. Ese pedido está cobrado antes de llegar a cocina y no entra en la cuenta de la mesa: es una venta cerrada por sí misma.
Dejarlo en la cuenta
El cliente pide desde el móvil y elige que se lo apunten. Las líneas se suman a la cuenta abierta de esa mesa, igual que si las hubiera tomado un camarero, y se cobran al final en el terminal.
Por qué el camarero ve las dos cifras
En el plano de sala, cada mesa enseña lo que queda por cobrar y lo que ya se pagó desde el móvil. Es la información que evita el error más caro del servicio: cobrar dos veces una ronda que el cliente ya había pagado con el teléfono.
Quién emite el ticket
La venta fiscal la emite el terminal, con su serie y su numeración sin huecos. La cuenta abierta de una mesa todavía no es una venta: es lo que se lleva consumido. Por eso un pago desde el móvil y el cierre de la cuenta son operaciones distintas y se registran cada una en su sitio.
Llamar al camarero
Desde la carta, la mesa puede pedir atención o la cuenta sin levantar la mano. El aviso llega al terminal con la sala y el número de mesa. Sirve especialmente en terrazas, donde el contacto visual con la barra no existe.